El consumo de tabaco desciende en Madrid, pero los vapeadores ganan terreno entre los jóvenes

Un informe de Sanidad revela mínimos históricos en cigarrillos convencionales, mientras aumenta la preocupación por los nuevos productos entre la población juvenil.

Primer plano de un vapeador con luz azul, sobre fondo urbano de Madrid al atardecer.
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Primer plano de un vapeador con luz azul, sobre fondo urbano de Madrid al atardecer.

El consumo de cigarrillos convencionales en la Comunidad de Madrid ha alcanzado mínimos históricos en 2025, según un informe de la Consejería de Sanidad, aunque preocupa el auge de los vapeadores y otros productos de tabaco no tradicional entre la población joven.

El último informe sobre vigilancia del consumo de tabaco en la Comunidad de Madrid, con datos de 2025, revela una tendencia descendente en el tabaquismo de cigarrillos convencionales, situándose en el 17,1% de la población adulta fumadora (diaria u ocasional). Este dato representa la cifra más baja registrada históricamente. El estudio, publicado por la Consejería de Sanidad, también señala que el 24,4% de los adultos son exfumadores.
Si bien no se aprecian grandes diferencias por género, el informe detecta un gradiente socioeconómico, con mayores tasas de tabaquismo en sectores más desfavorecidos. Menos de la mitad de los fumadores (40,4%) se ha planteado dejarlo, y solo un 19,1% ha intentado abandonar el hábito.
En la población juvenil (15-16 años), el consumo de cigarrillos también ha disminuido. En 2025, el 9,9% se considera fumador habitual y el 2,5% diario. Sin embargo, el informe alerta de un aumento "preocupante" del consumo de productos de tabaco no tradicional, como los vapeadores, especialmente entre los jóvenes. Cerca del 20% de este grupo consume estos productos de forma ocasional o diaria, siendo el vapeador con nicotina el más frecuente.
El consumo diario de productos de tabaco no tradicional en jóvenes ha pasado del 0,9% en 2020 al 6,3% en 2025. El 33,5% de los jóvenes ha probado alguna vez estos productos, y el principal motivo de inicio es la curiosidad (63,8%). En la población adulta, el 6,6% consume productos de tabaco no tradicional, con un aumento del consumo diario del 0,8% en 2020 al 3,3% en 2025.
Los vapeadores con nicotina son los más consumidos (26,9% en adultos), seguidos por los vapeadores con saborizantes sin nicotina (24,6%) y las pipas de agua (23,1%). Un 4,2% de los adultos y un 7,6% de los jóvenes consumen tanto cigarrillos convencionales como productos no tradicionales.
La percepción del riesgo sobre el tabaquismo es alta entre los jóvenes (82% considera que fumar cigarrillos diarios causa problemas), pero disminuye notablemente para los cigarrillos electrónicos (solo el 53,2% cree que causan problemas).
El informe también destaca la exposición pasiva al humo, que se mantiene en niveles relevantes. En terrazas de bares, cafeterías y restaurantes, la prevalencia es del 63,6%. En hogares, la exposición en jóvenes alcanza el 28,3%, mientras que en adultos es del 11,4%.
La aceptación de las prohibiciones de fumar es alta entre los adultos (más del 93%), pero más moderada entre los jóvenes, especialmente en bares y discotecas (52,6% de apoyo).