El edificio, que ha sido cedido por un periodo de 50 años, será sometido a una intervención arquitectónica dirigida por el estudio Langarita-Navarro. Este equipo, que ya trabajó en el inmueble en 2013, tiene como objetivo convertir la planta baja en un salón urbano abierto y accesible que conecte el centro cultural con la plaza de las Letras y las calles adyacentes de Cenicero y Almadén.
La transformación no se limitará al interior del edificio, sino que se extenderá a todo su entorno. El plan municipal contempla una renovación integral de la plaza de las Letras para mejorar la accesibilidad, eliminando desniveles mediante la instalación de rampas, nuevas zonas estanciales y graderíos. Asimismo, se procederá a la peatonalización y reurbanización de las calles Cenicero y Almadén, incorporando mejoras en el pavimento, iluminación y mobiliario urbano.
Esta iniciativa busca integrar el espacio en el eje museístico de la capital, reforzando su posición junto a instituciones de referencia. Se prevé que el nuevo centro cultural esté plenamente operativo en otoño de 2027, dejando atrás su función exclusiva como contenedor cultural para convertirse en un punto de encuentro ciudadano.




