Jorge Rodrigo, consejero de Vivienda, Transportes e Infraestructuras de la Comunidad de Madrid, ha rechazado que se hayan producido incidencias en las viviendas del entorno de Conde de Casal a causa de la construcción del nuevo intercambiador y la ampliación de la Línea 11 de Metro. Desde Boadilla del Monte, pidió evitar la generación de alarma innecesaria, reafirmando que la Consejería no tiene constancia de daños en inmuebles próximos a los trabajos.
"A nosotros no nos consta que haya habido ningún tipo de incidencia en ninguna de las viviendas del entorno", manifestó el consejero. Instó a los ciudadanos que crean tener algún problema a dirigirse a los servicios técnicos de la Dirección General de Infraestructuras, a la caseta de información o a la propia Consejería para detallar la naturaleza del problema, la ubicación exacta y el momento en que se produjo.
Rodrigo hizo referencia a una fotografía divulgada recientemente sobre una supuesta incidencia, pero subrayó que se desconoce a qué inmueble corresponde o la identidad de la persona afectada. Reiteró que, cuando se identifica un problema, los técnicos de la Dirección General de Infraestructuras contactan con las familias para analizarlo con "el mayor rigor técnico" y verificar la conexión causa-efecto con las obras.
El consejero defendió que tanto el intercambiador de Conde de Casal como la ampliación de la Línea 11 son actuaciones "positivas para la ciudad y para todos los madrileños", y solicitó no alimentar "un alarmismo cuando posiblemente no existe" sobre el proyecto.
"Nosotros estamos cumpliendo a la hora de ejecutar las obras y los horarios que nos ha autorizado el Ayuntamiento de Madrid", subrayó Rodrigo, añadiendo que los trabajos avanzan "a buen ritmo" y que la Comunidad se esfuerza por desarrollarlos "de la mejor manera posible" para concluirlos cuanto antes y minimizar las molestias a los residentes.
Reconoció que las obras generan incomodidades significativas por ruido y afecciones a la movilidad, pero argumentó que, una vez finalizadas, proporcionarán una mejora sustancial en la calidad de vida de los vecinos, especialmente en el distrito de Retiro. Pidió disculpas por los inconvenientes y apeló a la paciencia de los residentes, indicando que la reordenación del tráfico beneficiará la circulación.
Rodrigo aseguró que no existe prisa por concluir las obras, aunque enfatizó la intención de terminarlas cuanto antes para reducir las molestias. Descartó la creación de una comisión de seguimiento por considerarla inoportuna en este momento.




