Robert Frank: La exposición que desnuda el alma de la posguerra estadounidense

Una muestra en Madrid revisita la obra cumbre del fotógrafo Robert Frank, 'The Americans', capturando la diversidad y las tensiones de EE.UU.

Fotografía en blanco y negro de una figura solitaria en una carretera desolada de Estados Unidos.
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Fotografía en blanco y negro de una figura solitaria en una carretera desolada de Estados Unidos.

La exposición 'Robert Frank & Los Americanos', en el Espacio Fundación Telefónica hasta noviembre, ofrece una mirada cruda a la sociedad estadounidense de posguerra a través de 83 fotografías icónicas.

El Espacio Fundación Telefónica acoge hasta noviembre la exposición Robert Frank & Los Americanos, una retrospectiva que revisita la obra cumbre del influyente fotógrafo Robert Frank. Comisariada por David Campany y organizada con el apoyo de la Maison Européenne de la Photographie, la muestra ofrece una profunda inmersión en la diversidad racial, social y sexual de Estados Unidos durante la posguerra.
Las imágenes, todas en blanco y negro, capturan escenas cotidianas y a menudo desoladoras: interiores de barberías, recepciones, figuras solitarias en paisajes áridos, militantes de la contracultura y ciudadanos convencionales. Un tranvía de Nueva Orleans con asientos segregados para blancos y negros es un poderoso testimonio de las divisiones raciales de la época.
Robert Frank, nacido en Suiza, se trasladó a Estados Unidos en 1947 y trabajó inicialmente como fotógrafo de moda. Su obra cumbre, The Americans, nació de un periplo de dos años por el país financiado por la Fundación John Simon en 1955, durante el cual capturó 28.000 instantáneas con su Leica. La exposición presenta la edición original de 83 fotografías, junto con negativos y material adicional.
El viaje de Frank por las interioridades menos cosmopolitas del país no estuvo exento de dificultades, llegando a enfrentar situaciones complicadas. En Nueva York, entabló amistad con figuras de la Generación Beat como Jack Kerouac y Allen Ginsberg, colaborando posteriormente en el cortometraje Pull My Daisy.
La obra de Frank desafió la narrativa oficial de prosperidad del 'sueño americano' de la posguerra. Su mirada crítica, plasmada en encuadres inclinados, desenfoques y composiciones fragmentarias, cuestionó las desigualdades raciales y la pátina consumista, ofreciendo una visión cruda y expresiva de la segunda mitad del siglo XX norteamericano.