El dispositivo de seguridad para la Manifestación Estatal del Orgullo LGTBI+ 2026, que se celebrará el próximo sábado 4 de julio en Madrid, ha sido coordinado en la Junta de Seguridad presidida por el delegado del Gobierno en la región, Francisco Martín Aguirre. Se movilizarán más de 3.300 agentes de la Policía Nacional, incluyendo unidades especializadas como la de Intervención Policial, Protección y Reacción, Brigada Móvil, Caballería, Subsuelo y Guías Caninos. Además, se contará con el apoyo de helicópteros y equipos de drones y contradrones para garantizar la seguridad.
Francisco Martín destacó la magnitud del evento, comparándolo con la visita papal y calificándolo como el acontecimiento más multitudinario de la región. Aseguró que se destinarán todos los recursos necesarios para que la jornada transcurra con éxito, tal como ha ocurrido en ediciones anteriores, y para que sea "uno de los días más bonitos del año".
“"Nos comprometemos a que todo salga tan bien como siempre y a hacer de este día uno de los más bonitos del año."
Asimismo, se ha instado a los asistentes a denunciar cualquier conducta que pueda ser constitutiva de un delito de odio, ante el reciente aumento de estos casos. Las entidades organizadoras del evento expresaron su agradecimiento a la Delegación del Gobierno, las Fuerzas de Seguridad y los servicios de emergencia por su labor en la consecución de una manifestación segura.
A la reunión de coordinación asistieron representantes de las asociaciones convocantes como COGAM y FELGTBI+, así como de diversas entidades públicas y de transporte: Policía Nacional, Policía Municipal, Renfe, SAMUR, Agentes de Movilidad, Bomberos, Consorcio Regional de Transportes, Empresa Municipal de Transportes y Metro de Madrid. Por parte de la Delegación del Gobierno, también estuvo presente el jefe de la Unidad de Seguridad Ciudadana, Javier Robles.
La manifestación, que recorrerá el trayecto entre la Glorieta de Atocha y la plaza de Colón a partir de las 19:00 horas, contará con entre 47 y 52 carrozas y se espera la asistencia de alrededor de un millón de personas. El dispositivo prevé refuerzos o posibles cierres en estaciones de Metro y Renfe durante las horas punta para gestionar la afluencia de viajeros y garantizar la seguridad, además de un refuerzo en las líneas nocturnas de autobuses interurbanos.




