El delegado del Gobierno en Madrid, Francisco Martín, ha anunciado que un total de 14.000 efectivos, entre Policía Nacional, Guardia Civil y Policía Municipal, velarán por la seguridad durante la visita del Papa León XIV a la capital. La visita se desarrollará entre el 6 y el 9 de junio, e incluirá eventos multitudinarios en diferentes localizaciones.
El dispositivo de seguridad contará con aproximadamente 9.700 agentes de la Policía Nacional, cerca de 625 de la Guardia Civil y unos 4.000 miembros de la Policía Municipal de Madrid. El delegado ha agradecido la coordinación del Ayuntamiento de la capital en este operativo.
El centro de coordinación y mando se instalará en la sede de la Policía Nacional, reuniendo a representantes de diversos cuerpos y entidades de seguridad para gestionar los posibles riesgos asociados al evento. Martín ha subrayado el complejo contexto internacional y el riesgo de atentados terroristas o acciones de grupos extremistas, en un momento en que España se encuentra en el nivel 4 de alerta terrorista.
Los actos principales se celebrarán en la plaza de Cibeles, donde se prevé una misa con casi un millón de asistentes, y una vigilia previa en la plaza de Lima.
Paralelamente, alrededor de 80 colegios e institutos públicos de la Comunidad de Madrid abrirán sus puertas para acoger a peregrinos y voluntarios. Según ha indicado el consejero de Presidencia, Justicia y Administración Local, Miguel Ángel García Martín, esta medida no afectará a la actividad lectiva, ya que el uso de las instalaciones se limitará desde la tarde del viernes 5 de junio hasta el domingo 7. La acogida se circunscribirá a zonas como patios y gimnasios, y no se descarta que el número de centros educativos pueda aumentar.
La Comunidad de Madrid ha ofrecido hasta 100 centros educativos para la organización. Además, se habilitarán espacios para el alojamiento de peregrinos tanto en la capital como en municipios madrileños de más de 50.000 habitantes. El objetivo es asegurar el éxito de la visita y proyectar una imagen de "una región acogedora y de raíces cristianas", según el portavoz del Gobierno regional.




