El origen de la polémica se remonta a una publicación en la red social X del ministro Óscar Puente, donde contrastaba el espectáculo celebrado en la Sagrada Familia con los actos organizados en la capital. Puente elogió la capacidad organizativa de Barcelona, evocando los Juegos Olímpicos de 1992, y empleó la expresión «Relaxing Cup of café con leche» para cuestionar la gestión del actual equipo de gobierno municipal de Madrid. En su mensaje, el ministro aludió directamente al alcalde, José Luis Martínez-Almeida, y a la presidenta de la Comunidad, Isabel Díaz Ayuso, calificándolos de «herederos» de la exalcaldesa Ana Botella.
La vicealcaldesa de Madrid, Inma Sanz, respondió a estas declaraciones en la rueda de prensa posterior a la Junta de Gobierno. Sanz restó importancia a las palabras del ministro, sugiriendo que Óscar Puente «se califica solo» y busca «un minuto de gloria». La portavoz municipal calificó la actitud del ministro de «hostigamiento permanente».
Sanz centró sus críticas en la gestión del Ministerio de Transportes, señalando: «Lo que me parece grave es que no se dedique a lo que se tiene que dedicar: a que los trenes funcionen, a que no haya problemas y a que no fallen el mismo día en el que el Papa llega a Barcelona». Con ello, contrapuso el debate sobre eventos públicos con el funcionamiento de la red ferroviaria nacional.




