“"Estamos hartos del ruido que a diario generan sus conflictos políticos, y como ciudadanos les exigimos que trabajen coordinadamente para resolver los problemas que sufrimos. Si han podido ponerse de acuerdo para organizar el dispositivo por la visita del Papa, también pueden y deben hacerlo para evitar que ocurran más muertes violentas de jóvenes en nuestras calles y mejorar la seguridad en nuestros barrios."
Asociaciones vecinales de Madrid exigen coordinación urgente ante el aumento de la inseguridad
La Federación Regional de Asociaciones Vecinales de Madrid (FRAVM) ha solicitado una reunión conjunta con las administraciones para abordar el deterioro de la convivencia y la seguridad en varios bar…
Por Alberto Delgado Sanz
••3 min de lectura
IA
Imagen genérica de luces de emergencia reflejadas en el asfalto mojado de una ciudad por la noche.
La Federación Regional de Asociaciones Vecinales de Madrid (FRAVM) ha instado a las principales administraciones a una reunión urgente para coordinar estrategias frente al aumento de la inseguridad y el deterioro de la convivencia en diversos barrios de la capital.
La petición de la FRAVM, que representa a casi 300 entidades, surge tras los recientes incidentes violentos que han afectado a la ciudad, incluyendo dos fallecimientos en las últimas semanas en Parque Paraíso (San Blas-Canillejas) y Palomeras Bajas (Puente de Vallecas). La federación critica las disputas políticas y exige a los responsables que prioricen el bienestar ciudadano.
Aunque la federación valora positivamente la reunión convocada por la Delegación del Gobierno para este viernes sobre la conflictividad en el entorno del Parque Paraíso, insiste en la necesidad de un espacio de trabajo estable y global. Desde hace más de un año, la FRAVM y la Plataforma Vecinal de San Blas han reclamado la creación de una Mesa de Seguridad y Convivencia en el distrito de San Blas-Canillejas.
La FRAVM ha identificado varios distritos donde la situación de seguridad es prioritaria y requiere una acción coordinada. Estos incluyen San Blas-Canillejas (especialmente Simancas y Parque Paraíso), Puente de Vallecas (Entrevías y San Diego), Centro (Embajadores), Carabanchel (Opañel, Plaza de Oporto, Alto de San Isidro y Pan Bendito), Latina (Caño Roto y Lucero), Usera (San Fermín) y Villaverde (San Cristóbal de los Ángeles).
La organización lamenta que, en los últimos doce meses, solo se haya constituido la Mesa de Seguridad y Convivencia de San Cristóbal, y que en ella solo hayan participado técnicos, excluyendo a los colectivos vecinales. Subrayan que estas mesas deberían incluir a la Delegación del Gobierno, la Comunidad de Madrid, el Ayuntamiento de Madrid, la Policía Nacional, la Policía Municipal, los Servicios Sociales y las asociaciones vecinales para diseñar planes adaptados a cada barrio.
A pesar de que Madrid se considera una región segura, la FRAVM advierte sobre problemas crónicos que se agravan en las zonas mencionadas. Atribuyen estos problemas a la exclusión social, la falta de inversión pública, el hacinamiento por la crisis de vivienda, la presencia de bandas juveniles, el deterioro del espacio público, el tráfico de drogas y el debilitamiento de los servicios públicos. Por ello, instan a combinar medidas de seguridad urgentes con políticas públicas de inversión social y prevención.
La federación critica la insuficiencia de las inversiones municipales y la ausencia de iniciativas por parte de la Comunidad de Madrid y el Gobierno central en estos barrios. Además, la FRAVM ha presentado una serie de demandas específicas a las tres administraciones para mejorar la seguridad y la convivencia, incluyendo modificaciones normativas, refuerzo de efectivos y planes de inversión social.



