La iniciativa, registrada como Proposición No de Ley (PNL), reclama incrementar las «infraestructuras acuáticas públicas» y aplicar criterios de «reequilibrio territorial y vulnerabilidad climática» en la construcción de nuevas instalaciones.
Se priorizaría la construcción de nuevas piscinas en los distritos madrileños más afectados por el efecto de «isla de calor», con menores ingresos por hogar y viviendas con peor aislamiento térmico.
En caso de que la construcción de nuevas piscinas no sea logísticamente viable, Más Madrid sugiere habilitar alternativas como «parques y juegos de agua» para ofrecer espacios de refrigeración y alivio térmico.
La propuesta también incluye la mejora de las zonas de sombra en las piscinas públicas existentes, fomentando el uso de vegetación y recurriendo a toldos o pérgolas si fuera necesario.
Más Madrid señala que Madrid cuenta con unas 14.800 piscinas al aire libre, de las cuales solo 25 son de titularidad municipal. Según sus datos, la proporción es de una piscina pública por cada 145.000 habitantes, una de las más bajas entre las grandes ciudades españolas.
La formación critica que las entradas diarias disponibles permiten el acceso a estas instalaciones solo al 1,5 % de la población madrileña.




