Desde 2016, este festival ha consolidado un modelo de arte urbano participativo, llenando de creatividad comercios, fachadas y rincones del barrio. Los artistas, procedentes de una veintena de países, presentarán propuestas que van desde la pintura mural hasta instalaciones artísticas, ofreciendo una jornada de arte en directo desde la mañana hasta el final de la tarde.
Entre las novedades más esperadas de esta edición se encuentra el regreso de la popular 'galería de bolardos', una actividad que invita a los participantes a convertir estos elementos urbanos en pequeñas obras de arte. Además, el Museo de Historia de Madrid ha sido designado como una de las sedes principales del evento, fortaleciendo la conexión entre el arte urbano y los espacios culturales de la capital.
Los creadores seleccionados en la sección oficial competirán por premios en metálico, otorgados por un jurado independiente. A estos galardones se sumará el reconocimiento del público, que podrá votar por sus obras favoritas, subrayando el carácter abierto y participativo del festival. La organización corre a cargo de Madrid Street Art Project y Somos Malasaña, contando con el patrocinio de Mahou y la colaboración de diversas entidades culturales y educativas.
Esta iniciativa se ha establecido como una de las citas más importantes del arte urbano en España. En las próximas semanas se anunciarán más actividades diseñadas para todos los públicos, con el objetivo de que Malasaña vuelva a ser un epicentro de la creatividad contemporánea.




