El plan de bienvenida, presentado por el Ayuntamiento de Madrid, contempla la instalación de 100.000 plantas con los colores vaticanos, amarillo y blanco, además de cartelería institucional y balconeras que se distribuirán entre la ciudadanía. El objetivo es que la capital luzca una imagen unificada durante los días de la visita.
La oferta cultural se verá reforzada con la apertura de varios museos hasta las 2.00 horas durante la noche del 6 de junio, coincidiendo con la vigilia. Asimismo, se instalarán pantallas en puntos estratégicos como el Palacio de la Prensa y los cines de Callao, mientras que una exposición fotográfica en el Paseo de Recoletos estará disponible para el público desde el lunes previo.
El dispositivo visual se extenderá a los quince puentes de la Calle 30, que lucirán pancartas de bienvenida, incluyendo el acceso principal desde la A-2. Por su parte, la flota de autobuses de la EMT Madrid incorporará vinilos conmemorativos y la Plaza de Cibeles se iluminará con los colores del Vaticano durante toda la estancia del Pontífice.
“"El objetivo es que el Pontífice se sienta como en casa estando en la ciudad de Madrid."
Respecto a la gestión económica, el consistorio ha señalado que cada área municipal ha realizado su propia previsión de gasto, asegurando que la inversión está plenamente justificada por el retorno global que supondrá para la capital. Los detalles definitivos sobre seguridad y movilidad se comunicarán oficialmente este jueves.




