La ciudad de Madrid ha sido el escenario de la edición europea de la Council on Vertical Urbanism (CVU) Europe Conference, un evento internacional clave sobre urbanismo vertical y desarrollo urbano en altura. Profesionales de diversos sectores, incluyendo urbanismo, arquitectura, ingeniería y administración pública, se reunieron para debatir el futuro crecimiento de las ciudades ante la creciente demanda de vivienda, movilidad y sostenibilidad.
“"Madrid maneja la densidad de una forma elegante. El epicentro de dicha densificación es, precisamente, Madrid Nuevo Norte."
Según el presidente del CVU, la elección de Madrid no fue casual, destacando que el proyecto Madrid Nuevo Norte ofrece soluciones concretas a desafíos urbanos como la movilidad y el acceso a la vivienda. Este proyecto, considerado la mayor renovación urbana en curso en España, busca crear una nueva zona en el norte de la capital con una combinación de viviendas, oficinas, comercios y zonas verdes, diseñada para ser compacta, conectada y transitable.
Durante el congreso, un representante de la sociedad impulsora del proyecto, Crea Madrid Nuevo Norte (CreaMNN), presentó una ponencia titulada “Madrid Nuevo Norte: Vertical Urbanism as City‑Making”. En ella, se expusieron los fundamentos del proyecto, enfatizando que la construcción en altura no es un fin en sí mismo, sino una herramienta para contribuir al sistema urbano.
El ponente explicó que, históricamente, la construcción en altura ha evolucionado de un significado simbólico a una operación económica a partir del siglo XIX, especialmente en ciudades como Nueva York o Chicago. Sin embargo, advirtió que los rascacielos, aunque multiplican el aprovechamiento del suelo, a menudo han generado ciudades definidas por intereses parciales, desvinculadas del espacio público.
“"La altura por sí sola no genera ciudad ni garantiza entornos habitables."
El proyecto Madrid Nuevo Norte se basa en tres pilares: una densidad equilibrada que reduce distancias y favorece barrios peatonales; una mezcla de usos que integra vivienda, oficinas y comercio para garantizar actividad constante; y una movilidad conectada, apoyada en un sistema de transporte público eficiente que complementa la idea de la “ciudad de los 15 minutos” con una visión más amplia de “una región de los 45 minutos”.
Finalmente, se destacó que el desarrollo de Madrid Nuevo Norte es fruto de un proceso colaborativo, basado en acuerdos institucionales, planificación multidisciplinar, participación ciudadana y coordinación público-privada. Este enfoque ha permitido ajustar la densidad y la altura a las condiciones reales del entorno y a los objetivos compartidos, priorizando la calidad urbana y las necesidades de la sociedad madrileña.




