El Consorcio Regional de Transportes de Madrid (CRTM) ha instalado un mapa háptico, un plano diseñado para ser leído mediante el tacto, en el intercambiador de Plaza de Castilla. Esta iniciativa, lanzada el 30 de marzo de 2026, busca reducir las barreras de orientación en un entorno complejo, con la posibilidad de extenderse a otras instalaciones de la red autonómica si los resultados son positivos.
El mapa, de 80x60 centímetros y montado sobre un atril accesible, integra múltiples sistemas de comunicación. Incluye relieves táctiles, textos en braille, pictogramas de alto contraste y fácil comprensión, y herramientas digitales de apoyo. Estas últimas consisten en códigos QR que enlazan con audiodescripciones, botones de audio con información espacial y vídeos en lengua de signos, garantizando así la accesibilidad para usuarios con diversas necesidades.
Uno de los aspectos más destacados de este proyecto es que no se ha diseñado desde un despacho sin consultar a quienes lo van a utilizar.
La elección de Plaza de Castilla no es casual, ya que es el intercambiador en superficie más importante de Madrid, con casi 60.000 metros cuadrados y 43 dársenas de autobús. En 2025, registró cerca de 20 millones de pasajeros, lo que lo convierte en un punto estratégico para evaluar la eficacia del sistema. El plano se ha ubicado cerca de la entrada principal de Metro para facilitar su localización.
Un aspecto clave del proyecto es la participación activa de personas con diversidad funcional en su diseño y validación. El CRTM colaboró con un equipo técnico especializado y un grupo de usuarios para asegurar que el mapa fuera verdaderamente útil y comprensible en la práctica, superando la mera conformidad con la normativa técnica. Este enfoque participativo subraya el compromiso de la Comunidad de Madrid con la inclusión en el transporte público.




