Con una inversión pública superior a un millón de euros, este nuevo sistema garantizará que el Registro de Recién Nacidos abarque todas las maternidades, tanto públicas como privadas, creando así una base de datos única y confiable sobre todos los nacimientos en la región. Esta iniciativa es crucial para asegurar la identificación y trazabilidad de los neonatos dentro del sistema sanitario.
El Registro se integrará con SIP?CIBELES, el Sistema de Información Poblacional utilizado por el Servicio Madrileño de Salud, lo que permitirá asignar un Código de Identificación Personal Autonómico (CIPA) a cada bebé durante sus primeras 24 horas de vida. Esta tecnología no solo optimizará la calidad y los resultados en salud relacionados con los programas de cribado neonatal —enfermedades endocrinometabólicas, hipoacusia y cardiopatías congénitas críticas—, sino que también mejorará la gestión del proceso y facilitará el acceso a los resultados tanto para familias como para profesionales de Atención Primaria y Hospitalaria.
A partir de ahora, las familias recibirán los resultados de la prueba del talón a través de tres canales: un mensaje SMS, un correo electrónico confirmando que los resultados son normales y una notificación en la Tarjeta Sanitaria Virtual (TSV), donde podrán acceder al informe completo. En caso de obtener un resultado positivo, será la Unidad Clínica de Referencia quien se encargue del contacto e información a la familia correspondiente. Asimismo, el proceso CRINEO incluirá el alta automática del bebé en la TSV tanto para la madre como para el padre.
La prueba del talón ha ampliado su capacidad de detección, pasando de 23 a 35 patologías, con la incorporación de 12 nuevas enfermedades metabólicas. Se añaden enfermedades como aciduria argininosuccínica, argininemia, citrulinemia tipo I, deficiencia de carnitina acilcarnitina translocasa, deficiencia de carnitina palmitoiltransferasa I, deficiencia de carnitina palmitoiltransferasa II, deficiencia de proteína trifuncional mitocondrial, deficiencia múltiple de acil-CoA deshidrogenasa, hipermetioninemia por deficiencia de MAT I/III, metilcrotonilglicinuria, tirosinemia tipo II y tirosinemia tipo III. Se prevé que antes del final del año se alcance un total de 37 patologías con la inclusión adicional de adrenoleucodistrofia y leucodistrofia metacromática.




