El Consejo de Gobierno de la Comunidad de Madrid ha dado luz verde a esta significativa dotación económica, cuyo propósito principal es mantener y expandir iniciativas que apoyan a los ayuntamientos en la organización y gestión de propuestas educativas y de ocio. Estas medidas buscan aliviar la carga de las familias, ofreciendo opciones para el cuidado y desarrollo de los menores fuera del horario escolar habitual.
Uno de los pilares del programa es el servicio de apertura de centros en días no lectivos, dirigido a todos los alumnos de la localidad y áreas designadas por los consistorios. Este servicio permite que las instalaciones escolares permanezcan abiertas desde el 1 de septiembre hasta el inicio del curso, así como durante periodos vacacionales clave como Navidad y Semana Santa, y otras fechas sin clase. Los municipios tienen la flexibilidad de elegir cuándo ofrecer este recurso, que incluye actividades deportivas y formativas, abarcando desde primeros auxilios hasta hábitos saludables.
Las actividades extraescolares, por su parte, están diseñadas principalmente para los estudiantes del propio centro, aunque también pueden acoger a alumnos de otras escuelas de la misma localidad o de poblaciones cercanas, siempre que cumplan los requisitos de edad y haya plazas disponibles. La oferta es variada, incluyendo apoyo escolar, estudio dirigido, refuerzo educativo, idiomas, deportes y disciplinas artísticas, enriqueciendo así la formación integral de los participantes.
Finalmente, el programa de Patios abiertos beneficia tanto a los alumnos del colegio como a otros menores del municipio. Estos espacios permiten el uso gratuito de instalaciones deportivas y, en algunos casos, el acceso a bibliotecas para lectura o estudio durante el horario vespertino. El objetivo es proporcionar un entorno seguro y estimulante donde los niños puedan jugar, leer y realizar ejercicio al aire libre, fomentando un uso positivo del tiempo libre.




