Esta decisión permitirá asegurar el pago de las ayudas ya concedidas, cubrir compromisos pendientes de trámites en curso y atender la nueva demanda de Programas Individuales de Atención. Se estima que más de 98.000 ciudadanos se beneficiarán de estas prestaciones económicas.
Las ayudas se distribuyen en tres modalidades principales: cuidados en el entorno familiar, prestación vinculada al servicio y asistencia personal. La primera modalidad consiste en una ayuda mensual para cubrir los gastos derivados de la atención que una persona en situación de dependencia recibe en su hogar por parte de un cuidador familiar.
La segunda modalidad está destinada a complementar la financiación del coste de un servicio ofrecido por un recurso social privado acreditado, elegido por el propio ciudadano. Estos servicios pueden incluir ayuda a domicilio, atención residencial o centros de día, así como servicios para la promoción de la autonomía personal.
Finalmente, la tercera modalidad, la asistencia personal, busca facilitar una mayor independencia del beneficiario. Este apoyo está diseñado para ayudarle en sus actividades diarias y en la consecución de su proyecto de vida.




