Este recurso, operativo al 100% en los hogares, ha desplegado 400.000 nuevos dispositivos inteligentes basados en un modelo preventivo y personalizado para favorecer la autonomía y la atención proactiva.
Actualmente, el servicio presta asistencia a 108.085 ciudadanos, quienes cuentan con un plan individual de intervención adaptado a sus circunstancias. Los dispositivos incluyen detectores de movimiento y caídas, sensores magnéticos, detectores de fuego, humo y gas, y relojes con geolocalización y dispensadores electrónicos de medicamentos.
Los datos generados por estos terminales se analizan mediante nuevas tecnologías para detectar anomalías en los hábitos de los usuarios y anticipar incidentes, permitiendo identificar precozmente posibles problemas cognitivos o físicos.
Tras la aprobación de un nuevo acuerdo con una inversión de 36,7 millones de euros, el servicio incorpora avances para mejorar la calidad de la atención y adaptar las intervenciones a las necesidades específicas de cada persona.
Entre las novedades destaca la implantación de un Plan Individual de Intervención, que permitirá diseñar y realizar un seguimiento personalizado de los apoyos en una plataforma digital única, facilitando la coordinación entre profesionales.
Se pondrán en marcha programas específicos para colectivos como personas mayores de 90 años o aquellas con mayor grado de dependencia. Se refuerza la cualificación de los equipos con ampliación de horas de formación y la incorporación de más de 30 trabajadores sociales.
El servicio es monitorizado por 450 trabajadores y unidades móviles que se desplazan a los domicilios ante cualquier incidencia, con asistencia permanente 24 horas al día, los 365 días del año, en coordinación con otros recursos.
Estos equipos cuentan con nuevos perfiles como psicólogos, terapeutas ocupacionales, personal de Enfermería y fisioterapeutas, que realizan valoraciones individualizadas.
Con esta estrategia, el Gobierno regional busca que las personas puedan elegir dónde y cómo vivir, con apoyos domiciliarios más humanos, tecnológicos y preventivos, adaptados al envejecimiento de la población y a las necesidades de cuidados de larga duración.
La región superó en junio las 222.000 personas asistidas en el Sistema para la Autonomía y Atención a la Dependencia, un récord histórico con un incremento superior a 53.000 beneficiarios desde el inicio de la Legislatura.
En total, los madrileños en situación de dependencia disponen de 322.017 prestaciones, que incluyen ayudas económicas, apoyo en domicilio, servicios de promoción de autonomía y plazas en centros residenciales o de atención diurna.




