La temporada de baño se prolongará hasta el 7 de septiembre, siguiendo el calendario habitual de los últimos años. El Ayuntamiento mantendrá los tres turnos diarios de acceso: mañana (de 10:00 a 15:00 horas), tarde (de 16:00 a 21:00 horas) y jornada completa (de 10:00 a 21:00 horas).
Los precios se mantienen sin cambios respecto a temporadas anteriores. Los menores de cinco años tendrán acceso gratuito. Para el resto de usuarios, las entradas de mañana o tarde oscilarán entre 1,35 euros (niños de 5 a 14 años) y 2,25 euros (adultos de 27 a 64 años), con una tarifa reducida de 0,70 euros para mayores de 65 años. Las tarifas para el turno de día completo serán de 2,70 euros para infantiles y 4,50 euros para adultos.
La adquisición de entradas podrá realizarse de forma anticipada a través de la aplicación Madrid Móvil y la plataforma web municipal de deportes, manteniendo la reserva previa y el acceso mediante código QR. No obstante, el Ayuntamiento continuará reservando un porcentaje de entradas para la venta presencial en taquilla, priorizando a personas mayores o con dificultades tecnológicas.
“"Madrid no es ciudad para chapuzones. Solo hay 1 plaza en piscinas públicas de la capital por cada 100 madrileños/as."
La Federación Regional de Asociaciones Vecinales de Madrid (Fravm) y la Plataforma por la Remunicipalización y Gestión Directa de los Servicios Públicos han publicado un informe titulado Madrid no es ciudad para chapuzones. En este documento, denuncian que cinco distritos de la capital —Centro, Retiro, Salamanca, Chamberí y Chamartín— carecen de piscinas municipales de verano. Más de 705.000 vecinos residen en zonas donde el acceso a una piscina pública implica desplazarse a otros barrios. Según las asociaciones, Madrid presenta una de las peores ratios de piscinas por habitante entre las grandes ciudades españolas, con una por cada 145.000 habitantes.
Los colectivos vecinales también alertan de que solo el uno por ciento de la población madrileña puede acceder diariamente a una piscina pública debido a la limitada capacidad de las instalaciones existentes. Este debate cobra especial relevancia en un contexto de olas de calor cada vez más frecuentes, donde las piscinas públicas son consideradas “refugios climáticos” por el propio Ayuntamiento. La Fravm reclama la construcción urgente de al menos cinco nuevas piscinas municipales en los próximos dos años y una mejora integral de las instalaciones actuales.
Entre las instalaciones más destacadas para la temporada se encuentran las piscinas de Aluche y Cerro Almodóvar en el distrito de Latina, las emblemáticas de Casa de Campo, y la de Moratalaz. También estarán operativas las de Hortaleza y La Concepción en Ciudad Lineal. El sur de Madrid concentrará buena parte de la oferta con las piscinas de Orcasitas y Moscardó en Usera, Palomeras en Puente de Vallecas, y Plata y Castañar en Villaverde. En Carabanchel abrirán San Vicente de Paúl y La Mina, mientras que San Blas-Canillejas mantendrá sus instalaciones abiertas. Completan la red las piscinas de Vicálvaro y Villa de Vallecas.
Las incorporaciones más recientes incluyen las piscinas del Paseo de la Dirección en Tetuán y la de la calle Mistral en Barajas, inauguradas en 2024 tras años de reivindicaciones vecinales. Estas son las únicas piscinas municipales de verano construidas por el Ayuntamiento en décadas, una cifra que las asociaciones consideran insuficiente para una ciudad como Madrid.




