El Consejo de Gobierno de la Comunidad de Madrid ha ratificado este miércoles la declaración de la Pasión Viviente de Valdilecha como Fiesta de Interés Turístico Regional. Esta representación escénica es un ejemplo de cómo un municipio entero puede preservar y transmitir su patrimonio inmaterial a través de las generaciones.
La tradición, que se originó en 1997 por iniciativa de la Asociación Cultural San Martín con el apoyo del Ayuntamiento y la participación de numerosos residentes, se estrenó por primera vez el Jueves Santo de 1998. Tras meses de preparación colectiva, que incluyeron la elaboración del guion, grabación de audios con voces de vecinos, ensayos, vestuario y decorados, el evento ha evolucionado.
Actualmente, la celebración se fija en el sábado previo al Domingo de Ramos, atrayendo a centenares de espectadores. La Pasión consta de 14 escenas y se extiende durante aproximadamente dos horas y media. Uno de sus momentos cumbre es el Calvario, escenificado en un entorno natural en las afueras de la localidad, lo que realza su atmósfera.
Más de 150 vecinos participan activamente en esta escenificación de los últimos días de la vida de Jesucristo, transformando a Valdilecha en un gran escenario al aire libre. La celebración se ha consolidado como una de las manifestaciones culturales más significativas de la localidad y la comarca.
A lo largo de los años, se han introducido mejoras en la escenografía, vestuario, sonido, iluminación y efectos especiales, manteniendo siempre el espíritu original de la obra. La declaración como Fiesta de Interés Turístico Regional subraya su importancia cultural y turística.




