La sesión de la comisión, celebrada el miércoles 7 de abril, se vio marcada por la aprobación en solitario del dictamen del PP, después de que los tres partidos de la oposición impugnaran la reunión y se retiraran de la sala. Argumentaron una vulneración de sus derechos parlamentarios, ya que el texto del Partido Popular, según su versión, fue presentado después de la fecha límite acordada.
La controversia se intensificó con un segundo incidente: la filtración a un medio de comunicación de las conversaciones de Whatsapp del grupo de trabajo, utilizado para coordinar las labores de la comisión. Este hecho añadió tensión al ya caldeado ambiente.
Los plazos parlamentarios no son simples referencias temporales, sino una garantía para evitar arbitrariedades en los procedimientos.
Según la oposición, el presidente de la comisión, Ismael Sirio del PP, había fijado el 6 de abril a las 14:00 horas como límite para registrar los dictámenes. Sin embargo, el PP presentó su propuesta el martes 7 de abril a las 9:01 horas, diecinueve horas después de la fecha límite. Más Madrid, PSOE y Vox sostuvieron que la inclusión de este texto en el orden del día requería unanimidad, la cual no se obtuvo.
Fuentes parlamentarias ofrecieron una interpretación diferente, señalando que, más allá del plazo general de 24 horas para distribuir documentación, no existe un acta de la comisión que establezca un plazo distinto para las propuestas. Con este argumento, Sirio justificó la inclusión del dictamen del PP, amparándose en el artículo 111 del Reglamento de la Asamblea.
La sesión comenzó a las 10:00 horas. Tras la salida de la oposición, el PP defendió y aprobó su dictamen con sus únicos votos, remitiéndolo al Pleno de la Asamblea. Más Madrid ha solicitado al presidente de la Cámara, Enrique Ossorio, la nulidad de la inclusión del dictamen popular en el orden del día.
Por su parte, Vox denunció que todos los mensajes del grupo de Whatsapp “Mesa Impacto Drogas” fueron borrados, dejando solo los del 7 de abril, a pesar de que este canal era el medio oficial de comunicación. La filtración de estas conversaciones generó un nuevo conflicto, con el diputado del PP, Rafael Núñez, acusando a la izquierda de difundir el contenido con fines políticos, mientras que Juanjo Marcano del PSOE lamentó la desviación del debate.




