El contrato, que estará vigente desde el 1 de octubre de 2026 hasta el 30 de septiembre de 2028, representa un incremento presupuestario superior al 9% respecto a la licitación anterior. Este modelo busca potenciar la autonomía personal mediante el uso de 400.000 dispositivos inteligentes.
Entre las novedades tecnológicas destacan los sensores de movimiento, detectores de caídas, avisos de seguridad para el hogar —como gas o humo— y dispensadores electrónicos de medicación. Además, se implementará una plataforma digital única que centralizará el Plan Individual de Intervención de cada usuario.
El servicio, que actualmente atiende a 50.867 beneficiarios, incorporará la figura del trabajador social y ampliará la formación de sus equipos. El nuevo esquema se organiza en cinco lotes, lo que permitirá aumentar las bases y unidades móviles para garantizar una respuesta inmediata las 24 horas del día.




