El servicio de Bibliometro, que permite el préstamo de libros en las estaciones de metro, experimentará cambios significativos. La Consejería de Cultura de la Comunidad de Madrid ha confirmado que el nuevo convenio incluirá los módulos ubicados en Carabanchel Alto, Chamartín, Mar de Cristal, Sierra de Guadalupe, Nuevos Ministerios, Puerta del Sur, Embajadores, Moncloa y Legazpi.
Esta decisión implica la recuperación de cuatro de los seis Bibliometros que habían sido gestionados por el Consistorio y permanecían cerrados desde el verano pasado: Nuevos Ministerios, Embajadores, Moncloa y Legazpi. La Consejería justifica esta elección argumentando que son las estaciones con mayor afluencia de público y donde se registraba un mayor número de préstamos. Los módulos de Canal y Aluche, sin embargo, seguirán inoperativos, y aún no se ha especificado qué ocurrirá con sus infraestructuras.
“"Son las estaciones con más tránsito y en las que se efectuaban más préstamos."
Por otro lado, el Bibliometro de Puerta de Arganda, que ha mantenido su operatividad bajo gestión autonómica, podría ser retirado del servicio. Aunque la Consejería de Cultura lo excluye del nuevo convenio, ha señalado que se renovará su contrato hasta que se defina su situación. Fuentes cercanas al personal han indicado que este punto es el de menor demanda, lo que ha generado preocupación entre los trabajadores ante la inminente caducidad del convenio actual el 30 de abril.
Los Bibliometros, instalados en 2005, son pequeños espacios en los vestíbulos de doce estaciones, cada uno con aproximadamente 1.700 títulos, muchos de ellos novedades. Este servicio ha sido muy valorado por los viajeros. No obstante, en julio pasado, seis de los doce módulos, los gestionados por el Ayuntamiento, cerraron de forma inesperada. Una empleada ha expresado la inquietud del personal, señalando que el Ayuntamiento lleva años desentendiéndose del servicio, lo que ha llevado a despidos y reubicaciones.
“"El Ayuntamiento lleva años desentendiéndose. Pasaron de los seis puestos y no sacaron el concurso para renovar las concesiones. Quienes trabajaban en ellos han sido despedidos o reubicados."
La gestión externalizada del servicio ha sido un punto de conflicto. Mientras que la empresa adjudicataria de los módulos municipales, Betansa, ofrecía salarios cercanos al Salario Mínimo Interprofesional y contratos temporales, la compañía que gestiona los puestos autonómicos, Normadat, aunque con condiciones económicas similares, mantenía un mayor control sobre los estándares de calidad. La proximidad del vencimiento del convenio sin noticias sobre su renovación había generado incertidumbre entre la plantilla, que temía despidos. Sin embargo, la reciente decisión de la Comunidad de Madrid parece asegurar la continuidad de parte del servicio, aunque no se recuperará la totalidad de los puntos operativos que funcionaron durante 20 años.




