La Comunidad de Madrid prioriza el arraigo local en el Plan Vive y flexibiliza requisitos

El Consejo de Gobierno ha modificado la normativa para facilitar el acceso a viviendas asequibles, especialmente para hogares de dos miembros.

Imagen genérica de una mano firmando un documento, simbolizando la aprobación de una normativa.
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Imagen genérica de una mano firmando un documento, simbolizando la aprobación de una normativa.

La Comunidad de Madrid ha actualizado la normativa del Plan Vive para dar preferencia a quienes acrediten arraigo local y ampliar el acceso a viviendas asequibles, especialmente para unidades familiares de dos miembros.

El Consejo de Gobierno de la Comunidad de Madrid aprobó este miércoles una modificación del decreto 84/2020 que regula el Plan Vive. A partir de ahora, se dará prioridad en la adjudicación de estas viviendas a quienes demuestren al menos cinco años de empadronamiento en el municipio donde se ubica el inmueble o trabajen en él. Esta iniciativa, impulsada por la Consejería de Vivienda, Transportes e Infraestructuras, también eleva los umbrales de ingresos para las unidades familiares compuestas por dos miembros.

"La reforma busca adaptar el programa a la realidad de la demanda y reforzar el acceso a vivienda asequible."

Miguel Ángel García · Portavoz del Gobierno regional y consejero de Presidencia, Justicia y Administración Local
El nuevo criterio de preferencia reemplaza el anterior, que establecía un mínimo de tres años de empadronamiento. Ahora, tras los solicitantes con cinco años de arraigo local o vinculación laboral, se considerará a quienes acrediten diez años de residencia en la Comunidad de Madrid y, finalmente, al resto de personas empadronadas. Además, la modificación permite que el Plan Vive se desarrolle en terrenos pertenecientes a otras administraciones públicas adscritas a la Comunidad, como los ayuntamientos, lo que incrementa la disponibilidad de suelo para construir vivienda pública de alquiler asequible.
En el ámbito económico, la nueva regulación incrementa los umbrales de ingresos para las unidades de convivencia de dos miembros. Para las viviendas de precio básico, se requerirán ingresos entre 1,5 y 5,5 veces el IPREM; para las de precio limitado, entre 1,5 y 7,5 veces. La reforma también flexibiliza la acreditación de la situación económica, permitiendo el uso de los datos fiscales más recientes y aceptando declaraciones responsables en casos de cambios significativos en los ingresos del solicitante.
El nuevo marco normativo exige la publicación permanente de las listas de solicitantes en la web del concesionario, con un enlace desde la página institucional, para facilitar su actualización continua. Asimismo, se reducen los plazos de adjudicación y se contempla la posibilidad de reasignar pisos reservados a cupos específicos —como víctimas de violencia contra la mujer o personas asiladas— cuando queden vacantes. El Ejecutivo autonómico ha recordado que el Plan Vive ya ha entregado 5.211 viviendas.