Esta propuesta surge como una alternativa a las opciones tradicionales de vivir en casa sin asistencia o trasladarse a una residencia, un paso que muchas personas mayores no desean dar mientras conservan su autonomía para actividades diarias.
La presidenta de la Comunidad de Madrid, Isabel Díaz Ayuso, presentó esta iniciativa en la Residencia Amavir Valdebernardo de Madrid, destacando que permitirá a los residentes “llevar una vida independiente”.
El proyecto forma parte del Plan 40-40, que prevé la construcción de 80 nuevas residencias y centros de día en la región. Estas viviendas se integrarán en al menos cinco de las parcelas destinadas a este plan, manteniendo su propia identidad.
Cada apartamento estará completamente equipado con cocina, sala de estar, dormitorio y baño adaptado, incorporando tecnología domótica avanzada. Esto incluye wifi, sistemas de detección de caídas, alertas automáticas de humo o fuego y teleasistencia, creando una red de seguridad constante.
Además de la tecnología, los residentes tendrán acceso a servicios de fisioterapia, terapia ocupacional y ayuda a domicilio, enfocados en mantener la movilidad, la autonomía y la calidad de vida. Los complejos también contarán con gimnasio, comedor, talleres de ocio y zonas exteriores para fomentar la interacción social y combatir la soledad.
En caso de necesitar mayor asistencia, los residentes podrán utilizar las instalaciones y servicios de las residencias o centros de día cercanos, sin necesidad de cambiar de entorno. Aunque los municipios específicos aún no se han concretado, se ha confirmado que estas viviendas se ubicarán en al menos cinco parcelas del Plan 40-40.
Este modelo, ya implementado en otros países europeos, responde al envejecimiento de la población en España y Madrid, ofreciendo una solución intermedia que se adapta a las necesidades cambiantes de las personas mayores.




