Los animales, que carecían de las garantías sanitarias y la documentación legal requerida para su comercialización, estaban destinados a la venta con motivo de la Fiesta del Cordero, celebrada el pasado mes de mayo. La intervención se inició tras la detección por parte de agentes de la Policía Municipal de una descarga irregular de ganado ovino en una parcela de la Cañada Real Galiana.
Las pesquisas confirmaron que el ganado estaba siendo distribuido ilícitamente para el consumo masivo. Ante el riesgo sanitario, el Servicio de Ganadería de la Comunidad de Madrid solicitó la intervención del SEPRONA de la Guardia Civil. La inspección técnica reveló que los 119 corderos, de aproximadamente cuatro meses de edad, no portaban los crotales de identificación obligatorios para garantizar su trazabilidad.
“"Se sospecha que la documentación fue manipulada intencionadamente para ocultar el paradero real de los animales y eludir los controles sanitarios obligatorios."
La investigación determinó que el traslado de los animales, originario de la provincia de Guadalajara, incumplía la normativa. Los certificados presentados indicaban un matadero en Zaragoza como destino final, pero las pruebas demostraron que los corderos nunca llegaron allí. Dada la falta de trazabilidad y el riesgo potencial de transmisión de enfermedades, la Comunidad de Madrid ordenó el sacrificio sanitario de los animales intervenidos.
Los tres investigados —el propietario, el transportista y el receptor en Madrid— se enfrentan a un presunto delito de falsedad documental. La investigación continúa abierta para esclarecer todos los detalles de esta red de distribución paralela. Las autoridades reiteran su compromiso con la seguridad alimentaria y la importancia de adquirir productos cárnicos a través de cauces autorizados.




