Los trabajos de rehabilitación y puesta en valor del refugio antiaéreo, situado bajo la Plaza de Cervantes, han concluido. El objetivo principal de esta intervención, que se ha desarrollado durante el último año, es hacer el espacio visitable y convertirlo en un lugar de interés histórico.
El concejal de Patrimonio Histórico, Vicente Pérez, detalló que la intervención ha incluido la rehabilitación integral del refugio, la instalación de un sistema de ventilación forzada para controlar la humedad, una nueva iluminación y la limpieza completa del espacio. Se han restaurado elementos originales como las palomillas de porcelana y estructuras de madera datadas en 1938, conservando así parte de su configuración original.
Asimismo, se ha procedido a la limpieza de los sillares y forjados, y al sellado de pozos que se habían realizado previamente para controlar la salida del nivel freático. El refugio, con una longitud de 38 metros, presenta un diseño de salas conectadas en ángulo recto, concebido para minimizar daños en caso de explosión y proteger a sus ocupantes. Su recorrido se extiende hacia la zona norte de la Plaza de Cervantes, cerca del inicio de la calle Mayor.
Pérez informó que las labores actuales se centran en la musealización del espacio, con la vista puesta en abrir el refugio en los próximos meses para visitas técnicas y guiadas dirigidas al público general.
El hallazgo de este refugio, construido en 1938 durante la Guerra Civil, se produjo tras excavaciones en noviembre de 2023. Hasta entonces, solo se disponía de un croquis y una foto aérea que indicaban su ubicación en el extremo norte de la plaza. Durante las excavaciones aparecieron las salas del refugio, que reutilizaron sillares de la iglesia de Santa María, incendiada y demolida en julio de 1936.




