El incidente se produjo sobre las 10:00 horas de este martes cuando, durante los trabajos de mejora y accesibilidad en la centenaria estación, se picó accidentalmente una tubería de gas. Como medida de precaución ante el escape detectado, Metro de Madrid decidió interrumpir de inmediato el servicio en las líneas afectadas y desalojar varias estaciones donde se percibía olor a gas.
El consejero de Vivienda, Transportes e Infraestructuras, Jorge Rodrigo, confirmó que la seguridad de las personas estaba garantizada, a pesar de la fuga. Durante la mañana, los cortes afectaron a distintos tramos de las líneas. En la Línea 2, el servicio se interrumpió entre Las Rosas y Cuatro Caminos; en la Línea 5, entre Alameda de Osuna y Casa de Campo; y en la Línea 6, la Circular, con interrupciones que se fueron modificando a lo largo del día.
Pasado el mediodía, la Línea 2 mantenía el corte entre Alsacia y Goya, mientras que en la Línea 5 la interrupción se extendía entre Quintana y Rubén Darío. La Línea 6 sufrió una interrupción de más de dos horas entre O'Donnell y Nuevos Ministerios, sin efectuar parada en la estación de Manuel Becerra.
El suceso también obligó a cortar el tráfico en superficie en el entorno de Ventas para facilitar la labor de los equipos de emergencia. La Policía Municipal estableció un amplio cordón de seguridad, especialmente en la calle Alcalá en sentido subida, entre Ventas y Manuel Becerra.
Técnicos de Metro de Madrid, de la compañía gasista y Bomberos del Ayuntamiento de Madrid trabajaron conjuntamente para solucionar la incidencia. Los equipos continuaron con las labores de ventilación en varias estaciones para garantizar la seguridad de la zona.
El Ayuntamiento de Madrid activó el plan correspondiente desde el Centro Integrado de Seguridad y Emergencias, donde se trasladó la vicealcaldesa y delegada de Seguridad y Emergencias, Inma Sanz. Una vez controlada la situación, se procedió a vaciar las tuberías, reponer las conducciones afectadas y restablecer el funcionamiento normal de la red.
Las obras de modernización en la estación de Ventas, que incluyen la instalación de cinco ascensores y la renovación del vestíbulo original cerrado desde 1970, buscan mejorar la accesibilidad y recuperar un espacio histórico del suburbano madrileño. El proyecto cuenta con una inversión superior a los 19 millones de euros.




