El Thyssen rinde homenaje a Carmen Laffón con una gran retrospectiva
La exposición 'Variaciones' reúne 77 obras de la artista sevillana, abarcando más de seis décadas de su influyente trayectoria artística.
Por Cristina Vega Domingo
••2 min de lectura
IA
Imagen genérica de una exposición de arte en un museo.
El Museo Nacional Thyssen-Bornemisza acoge desde este lunes 'Carmen Laffón. Variaciones', la primera gran exposición monográfica dedicada a la pintora y escultora sevillana tras su fallecimiento en 2021.
La muestra, que permanecerá abierta hasta el 27 de septiembre, exhibe 77 obras distribuidas en nueve secciones temáticas que recorren más de seis décadas de creación artística. El director artístico del museo, Guillermo Solana, destacó la evolución de Laffón desde un contexto local hacia una proyección internacional, conectando su obra con las corrientes del arte contemporáneo.
La exposición se centra en el universo figurativo de la artista, explorando los motivos e ideas recurrentes en sus composiciones, que se presentan como variaciones a lo largo de su carrera. Carmen Laffón, quien fue académica de número en la Real Academia de Bellas Artes de San Fernando, desarrolló su obra entre Sanlúcar, Sevilla y Madrid. La selección incluye óleos, carboncillos y esculturas, con énfasis en la naturaleza muerta y el paisaje, priorizando el trabajo realizado a partir de 1992.
“
"Ha sido una artista que, de un contexto más local (más español de Sevilla, de Madrid), ha ido hacia el mundo desde muy pronto, pero con los años cada vez más. Y ha ido relacionando su obra cada vez más con las grandes corrientes, con los grandes movimientos del arte contemporáneo."
La comisaria, Paula Luengo, propuso el proyecto tras reunir las piezas con coleccionistas y la familia de la artista, principal prestamista. Dos obras, 'La terraza Madrid' y una máquina de coser, fueron restauradas para la ocasión.
Las secciones temáticas abordan iconografías como la muñeca Marcelina, la cuna, cestos, armarios, el Coto de Doñana, viñas, cal y salinas. Las primeras obras, de los años sesenta, evocan el realismo mágico con una atmósfera onírica, según Luengo.
La muestra también incluye bodegones, paisajes urbanos de Madrid y Sevilla, y una destacada representación del Coto de Doñana. La obra de Laffón evolucionó desde un realismo inicial hacia una pintura más abstracta, caracterizada por veladuras y manchas difuminadas. Solana señaló que la exposición es un "reconocimiento" a su trayectoria, subrayando el compromiso del Thyssen con la visibilidad de las artistas.
“
"En la pintura de Carmen hay esta tendencia a lo cíclico, a volver una y otra vez sobre los mismos motivos y a no dar nada por concluido."