El acto, celebrado en el Museo Nacional Thyssen-Bornemisza, ha reunido a diversas entidades sociales y representantes institucionales. Bajo el lema 'Orgullo, disidencia y resistencia', los organizadores han subrayado que la celebración debe funcionar como una herramienta de reivindicación frente a las políticas excluyentes y el incremento de los discursos de odio.
La organización ha señalado que el contexto internacional ha obligado a realizar ajustes y reestructuraciones en el presupuesto del evento. A pesar de estas dificultades, se ha hecho un llamamiento a la ciudadanía para participar en la manifestación estatal prevista para el próximo 4 de julio, recuperando el concepto de 'Orgullo ciudadano' como un acto de defensa de los derechos civiles.
Por parte del Ayuntamiento de Madrid, el delegado de Políticas Sociales, Familia e Igualdad ha reafirmado el compromiso del Consistorio con la diversidad, calificándola como un derecho inalienable. Asimismo, ha destacado la colaboración de los servicios públicos, incluida la Policía Municipal, para garantizar el desarrollo de las actividades en la capital.




