La capital española verá cómo su red de metro se extiende para incluir estaciones en zonas como Los Berrocales y Los Ahijones, Campamento, las terminales T1-T2-T3 del aeropuerto, Conde de Casal y Valdebebas. Además, se proyecta una nueva línea dedicada a Madrid Nuevo Norte, consolidando la infraestructura como motor de desarrollo urbano.
Estas expansiones no solo buscan mejorar la comodidad de los usuarios, sino que son cruciales para la viabilidad de los nuevos barrios de Madrid. Sin un acceso eficiente al transporte público, la integración de miles de familias en la vida laboral de la capital sería considerablemente más compleja.
Entre los proyectos más destacados, la prolongación de la Línea 5 desde Alameda de Osuna hasta las terminales del aeropuerto, cuyas obras comenzaron en mayo de 2025, se espera que esté operativa en 2028. Esto dotará al aeropuerto de dos conexiones de metro, sumándose a la ya existente Línea 8.
La Línea 9 también se beneficiará de una nueva estación para dar servicio a los desarrollos del sureste, con la redacción del proyecto constructivo iniciada en 2026 y una apertura prevista para 2028-2029. Por su parte, la Línea 11 se perfila como la gran diagonal de Madrid, con el tramo Plaza Elíptica - Conde de Casal (incluyendo Comillas y Madrid Río) listo para 2027, y el inicio de obras del tramo norte (hasta Valdebebas) en 2027.
La Comunidad de Madrid también anunció en mayo de 2025 la ampliación de la Línea 4 desde Pinar de Chamartín hasta Chamartín, con una parada intermedia en Bambú, eliminando la necesidad de transbordo entre las líneas 1 y 4. La relación entre la llegada del metro y la viabilidad de los nuevos barrios es directa, atrayendo más compradores a zonas como Los Berrocales y Los Ahijones una vez que las estaciones estén en construcción.




