La delegada de Cultura, Turismo y Deporte, Marta Rivera de la Cruz, ha expresado su preocupación por el estado del monumento, calificando las marcas de "vergonzosas". Ha señalado que, hasta ahora, la complejidad técnica de la tarea había impedido su retirada sin comprometer la integridad de la estructura.
“"Las inscripciones vandálicas son vergonzosas y se remontan a los años 80. Hasta ahora no se había podido abordar su retirada por la dificultad técnica de hacerlo sin dañar el soporte."
Rivera de la Cruz ha enfatizado que el deterioro no es reciente, sino que se originó en la década de los 80, un periodo en el que la conciencia sobre la protección del patrimonio histórico era menor. La sensibilidad actual hacia estos bienes es, según la delegada, muy diferente.
El Templo de Debod, un enclave monumental con más de dos mil años de historia y un profundo valor simbólico para Madrid, presenta arañazos y mensajes grabados en las piedras de sus accesos. Esta imagen de incivismo es considerada especialmente grave por el Ayuntamiento.
Aunque el Consistorio ha reforzado la vigilancia en el entorno del templo, manteniendo un control permanente las 24 horas del día, los siete días de la semana, Rivera de la Cruz ha reconocido que el vandalismo es difícil de prevenir al cien por cien.
Es importante destacar que las piedras afectadas por las inscripciones no son las originales egipcias, sino las utilizadas en la reconstrucción del monumento en Madrid, procedentes de Segovia. Este detalle, aunque no minimiza la gravedad del daño, sí influye en el tipo de intervención de restauración que se pueda aplicar. Gracias a la evolución de los procedimientos de restauración, el Ayuntamiento investiga ahora si es posible una intervención segura y eficaz para eliminar estas huellas sin afectar la piedra subyacente.




