Las actuaciones policiales se iniciaron el pasado febrero tras la denuncia formalizada por el deportista. Según relató, fue objeto de un engaño al poner a la venta un lote de propiedades exclusivas a través de canales comerciales, que incluía complementos, alta joyería, ropa y un automóvil de lujo.
El valor total de los bienes ofertados ascendía a 340.000 euros. El conjunto de objetos personales estaba tasado en 160.000 euros, compuesto por cuatro relojes de lujo, tres sortijas de oro con diamantes y nueve piezas de ropa de diseño. Por su parte, el coche de altas prestaciones estaba valorado en 180.000 euros.
Tras mostrar interés, la red contactó con el jugador y concertó dos encuentros. En la primera cita se examinaron los artículos, mientras que en la segunda se pretendía formalizar el pago. Durante este último encuentro, los compradores entregaron una bolsa con el supuesto efectivo acordado.
Al revisar el contenido en su domicilio, el futbolista descubrió que la mayor parte del dinero eran reproducciones falsificadas, con solo una cantidad mínima de billetes de curso legal.
La investigación permitió localizar a los presuntos autores. La operación concluyó el 11 de mayo con la detención de dos hombres de 29 años, uno de nacionalidad francesa y otro belga, en un hotel de Madrid. La policía mantiene identificadas a otras personas vinculadas a la trama.




