Las concentraciones, conocidas como ‘kedadas’, se organizaban a través de redes sociales con fechas y horas concretas, atrayendo a conductores de diversas comunidades autónomas. Los lugares habituales se situaban en la zona sur de Madrid, como Fuenlabrada, Pinto, Valdemoro, Coslada o la propia capital, aunque también se desplazaban a otras provincias como Cuenca, Navarra o Toledo. Los participantes exhibían coches modificados para potenciar sus prestaciones técnicas.
Los organizadores, que también participaban activamente, empleaban medidas de seguridad para dificultar su identificación, como el uso de pasamontañas y la manipulación de las placas de matrícula. Contaban con protocolos para eludir la acción de la Guardia Civil en caso de ser localizados. Estas actividades no solo implicaban delitos contra la seguridad vial, como conducción temeraria y falsedad documental, sino que también ponían en grave riesgo la integridad de otros usuarios de la vía pública.
La investigación, iniciada el verano pasado por el Sector de Tráfico de Madrid tras detectar estas carreras ilegales en redes sociales, ha culminado con la detención de 11 hombres de entre 18 y 25 años. Se les imputan delitos de conducción temeraria, falsedad documental, simulación de delitos, desobediencia grave y pertenencia a organización criminal. Además, se han intervenido cuatro vehículos y material como bengalas y pasamontañas.
Las penas por estos delitos varían significativamente. La conducción temeraria puede acarrear de 6 meses a 5 años de prisión y la privación del derecho a conducir. La falsedad documental puede suponer hasta 3 años de cárcel. La simulación de delito conlleva multas, mientras que la desobediencia grave puede resultar en prisión o multa. La pertenencia a organización criminal se castiga con penas de 1 a 8 años de prisión, dependiendo del rol del integrante.
La Guardia Civil recuerda la importancia de no participar en estas actividades ilegales y apela a la colaboración ciudadana para comunicar cualquier información relevante a través de los canales oficiales, contribuyendo así a una movilidad más segura.




