Desarticulada red de cocaína: 27 detenidos y 163 kilos incautados

La Policía Nacional desmantela laboratorios clandestinos en Madrid, Toledo, Alicante y Badajoz, con 27 arrestos y la incautación de droga y dinero.

Imagen de bloques de cocaína y fajos de euros intervenidos por la Policía Nacional.
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Imagen de bloques de cocaína y fajos de euros intervenidos por la Policía Nacional.

La Policía Nacional ha desarticulado una organización criminal dedicada a la producción de cocaína en laboratorios clandestinos, resultando en 27 detenidos y la incautación de 163 kilos de droga y casi 100.000 euros.

La operación, que comenzó en febrero de 2025, culminó con once registros en Madrid, Toledo, Alicante y Badajoz. Se intervinieron 163 kilos de cocaína, casi 98.000 euros en efectivo, una docena de vehículos, un arma de fuego y 14 dispositivos móviles. Además, se decomisaron 1.000 precursores, prensas, sellos, básculas de precisión y moldes utilizados en la elaboración de la droga.
Nueve de los registros se efectuaron en la Comunidad de Madrid (ocho en la capital y uno en Rivas Vaciamadrid). Se realizaron también intervenciones en Illescas (Toledo), Dénia (Alicante) y Don Benito (Badajoz). La investigación también ha llevado al bloqueo de bienes patrimoniales de la red por un valor cercano a los 115.000 euros en vehículos y 258.000 euros en inmuebles.
Del total de 27 arrestados, 23 fueron en España (14 en Madrid, uno en Rivas, uno en Recas (Toledo), uno en Almería y otro en Talavera de la Reina (Toledo)). Cuatro detenciones adicionales se produjeron en Australia. Un juez ha ordenado el ingreso en prisión de tres individuos identificados como líderes de la red, aunque la investigación sigue abierta y no se descartan más arrestos.
La organización importaba estupefacientes ocultos en madera, fruta, chatarra y cemento, transportándolos en contenedores a través de puertos europeos como Bélgica, donde contaban con un confidente. Posteriormente, la droga se trasladaba a España por tierra en vehículos con compartimentos ocultos y se procesaba en laboratorios clandestinos en fincas rurales.
En laboratorios secundarios, ubicados en domicilios particulares, se adulteraba la cocaína con químicos para aumentar su peso. La sustancia era almacenada en depósitos cercanos a los puntos de venta. La estructura jerarquizada y profesionalidad de la red incluía contactos con carteles colombianos, especialmente el de Cali, y viajes frecuentes del líder a Colombia, Panamá y Bélgica para coordinar rutas.
El líder, descrito como un experto químico conocido como "el gordo" o "quemado" por quemaduras en rostro y manos, contaba con la colaboración de su sobrino, apodado "el artista", por sus habilidades técnicas en el procesado y adulteración de la cocaína.