Durante la sesión de control, los grupos de la oposición han cuestionado la gestión del periplo, calificándolo de falta de transparencia y criticando la ausencia de actos públicos durante varias jornadas. Por su parte, el Ejecutivo regional ha negado las acusaciones, asegurando que la agenda incluyó reuniones privadas y compromisos con medios de comunicación locales tras la exclusión de la delegación en un evento cinematográfico.
La controversia también ha girado en torno a la financiación del viaje. Mientras que desde el Gobierno autonómico se ha señalado que los gastos se limitan a la estancia en la capital mexicana y el retorno, la oposición ha exigido explicaciones detalladas sobre el uso de fondos públicos y la justificación de las actividades realizadas durante los días sin agenda oficial.
El debate ha incluido referencias a la inversión extranjera en la región, con el anuncio de un proyecto de 77 millones de euros por parte de una firma hostelera, una cifra que los partidos de la oposición consideran un anuncio reciclado de meses anteriores. La discusión también ha tocado aspectos históricos y culturales, generando un intercambio de reproches sobre la gestión de las relaciones institucionales y el patrimonio arqueológico.




