Tras un periodo de ambigüedad, la Comunidad de Madrid ha decidido participar en el Plan Estatal de Vivienda diseñado por el Gobierno central. La postura, anticipada con contundencia como no adecuada, se materializa ahora en una adhesión condicionada.
El portavoz del Ejecutivo regional, Miguel Ángel García Martín, despejó las dudas tras el Consejo de Gobierno, confirmando que "participaremos" en el plan. Sin embargo, matizó que será desde una perspectiva "crítica", expresando que "no es el camino que a nosotros nos gustaría" y que la política del Ministerio de Vivienda "no está conduciendo a otra cosa que no sea que haya menos oferta y que estén subiendo los precios".
Anteriormente, el consejero de Vivienda, Transportes e Infraestructuras, Jorge Rodrigo, había condicionado la aceptación del plan al debate en la Conferencia Sectorial. Rodrigo argumentó la necesidad de analizar "cómo va a ser el reparto de fondos", "cómo va a funcionar ese plan" y "en qué nos va a afectar a los madrileños", recordando que las comunidades autónomas aportan el 40% y "tendremos algo que decir al respecto".
A pesar de la cumbre prevista entre el Gobierno central y regional, la decisión de la Comunidad de Madrid se ha adelantado, asegurando la recepción de fondos para paliar la crisis de acceso a la vivienda.




