Las pruebas se están llevando a cabo en las instalaciones de CAF en Corella, Navarra, para validar el material móvil antes de su puesta en servicio prevista para 2027. La segunda unidad llegará en junio y las primeras composiciones comenzarán a trasladarse a Madrid en julio para continuar los ensayos en la red.
Una vez en la región, los nuevos trenes se distribuirán en distintos depósitos para realizar pruebas nocturnas tripuladas en las líneas 10, 11 y 12. Posteriormente, tras las obras de "adaptación tecnológica", circularán en modo automático en la propia Línea 6.
La automatización de la Línea 6, que transporta a más de 400.000 usuarios diarios, permitirá incrementar la capacidad y reducir la frecuencia de paso a dos minutos, mejorando la fluidez del servicio. Estos convoyes serán un 20% más eficientes energéticamente y alcanzarán velocidades de hasta 110 km/h.
Los nuevos trenes ofrecerán hasta un 17% más de espacio para los usuarios al eliminar la cabina de conducción y disponer de pasillos intercomunicados. Cada unidad tendrá capacidad para 1.385 viajeros, con 165 plazas sentadas, e incorporará espacios para movilidad reducida, bicicletas y cochecitos infantiles, además de sistemas avanzados de información y carga para dispositivos móviles.
La fabricación se realiza en las plantas de CAF en Beasain e Irún, en el País Vasco. Antes de su entrada en funcionamiento, los trenes deberán superar un completo proceso de validación técnica. La inversión total para la adquisición de los 48 convoyes asciende a 531,2 millones de euros.




