Clase magistral gratuita de chotis en la plaza Arturo Barea de Madrid

La asociación Siempre Madrid organiza una jornada festiva el 9 de mayo para enseñar los secretos del baile tradicional madrileño y preparar las Fiestas de San Isidro.

Imagen de un abanico y un clavel, elementos tradicionales del chotis.
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Imagen de un abanico y un clavel, elementos tradicionales del chotis.

La plaza Arturo Barea de Madrid acogerá una clase magistral gratuita de chotis el próximo 9 de mayo, una iniciativa de la asociación Siempre Madrid para preservar y difundir este baile tradicional.

La jornada, que comenzará a las 12 horas, invita a los participantes a sumergirse en la cultura madrileña, aprendiendo los pasos de este emblemático baile. La organización sugiere a los asistentes acudir ataviados con mantones y parpusas, elementos distintivos de la indumentaria castiza.

"El chotis es el baile más castizo de Madrid."

la asociación organizadora
Además de la clase de baile, el evento incluirá un taller práctico donde los asistentes podrán confeccionar sus propios abanicos y claveles, accesorios esenciales del traje tradicional madrileño. Esta actividad busca no solo enseñar el baile, sino también fomentar la creación de los elementos que lo acompañan.
La asociación Siempre Madrid, con más de cuatro décadas de trayectoria, se dedica a la conservación de esta tradición. Fundada por parejas que se reunían para bailar chotis, la entidad organiza encuentros trimestrales para asegurar que esta expresión cultural no se pierda en la ciudad.
El chotis, considerado patrimonio cultural de Madrid, obtuvo la categoría de Patrimonio Inmaterial en diciembre de 2021, coincidiendo con la declaración de las Fiestas de San Isidro como Bien de Interés Cultural.
Originario de Centroeuropa en el siglo XIX, donde era conocido como 'schottisch', el chotis llegó a Madrid en 1850. Su popularidad creció tras ser bailado por la reina Isabel II en una fiesta del Palacio Real, pasando de los salones aristocráticos a las calles y plazas, y consolidándose como un símbolo de la identidad madrileña. En este baile, la tradición dicta que es la mujer quien guía los pasos.