La Fravm ha presentado un escrito de alegaciones ante el Ayuntamiento de Madrid, cuestionando la planificación del evento y aspectos administrativos y legales del expediente. La principal crítica se centra en la ausencia total de plazas de aparcamiento en el recinto del festival, lo que, según la federación, es "difícilmente concebible" para un evento de esta magnitud.
La organización vecinal compara esta situación con otras infraestructuras como la Ciudad del Rock, que cuenta con unas 6.000 plazas, o el Estadio Metropolitano, con 3.013. Esta carencia, afirman, traslada la demanda de estacionamiento al viario público y a zonas residenciales cercanas, afectando a barrios como Getafe Norte o la Colonia Marconi en el distrito de Villaverde, que ya sufren saturación de tráfico durante el festival.
“"¿Cómo es posible que un festival que prevé acoger diariamente más de 57.000 asistentes carezca de un espacio propio de aparcamiento?"
Además, la Fravm cuestiona las previsiones del plan de movilidad que estiman que solo el 20,2% de los asistentes acudirá en transporte privado, una cifra que contrasta con el 40% contemplado en la planificación de 2025. La federación considera que esta "reducción tan intensa no aparece suficientemente justificada" y que el documento se limita a recomendar el uso del transporte público sin una base empírica sólida.
El escrito también denuncia el plazo de cinco días fijado por el Ayuntamiento para examinar el expediente y presentar alegaciones, calificándolo de "manifiestamente insuficiente" dada la complejidad técnica del proyecto. Esta limitación, según la Fravm, "vacía de contenido la participación" de vecinos y entidades afectadas, convirtiendo el trámite en una "formalidad aparente".
La organización vecinal subraya que el Mad Cool Festival, con cinco jornadas consecutivas, hasta 57.000 asistentes diarios y desalojos que se prolongan de madrugada, exige una evaluación "rigurosa" de sus efectos y el respeto estricto a las garantías de participación. Recuerdan que la Ley 17/1997 de Espectáculos Públicos de la Comunidad de Madrid exige la audiencia de los vecinos en autorizaciones de este tipo y el cumplimiento de condiciones estrictas en seguridad, accesibilidad y protección ambiental.
Finalmente, la Fravm reitera su rechazo al actual emplazamiento del festival, argumentando que existen espacios en la región mejor preparados para acoger eventos de esta magnitud con menor impacto sobre zonas residenciales. Esta postura, aclaran, no se opone al ocio cultural, sino que busca equilibrar la actividad económica con los derechos de la ciudadanía frente a fenómenos como la "eventificación".




