Esta iniciativa integra herramientas de telemedicina y monitorización remota para realizar un seguimiento constante de los pacientes. El objetivo principal es detectar de forma anticipada afecciones como la insuficiencia cardíaca, las arritmias o la cardiopatía isquémica, evitando que estas patologías evolucionen hacia estados irreversibles.
El sistema permite a los usuarios gestionar su salud a través de la Tarjeta Sanitaria Virtual y la aplicación específica CardiologIA. Los pacientes reciben un kit con dispositivos como tensiómetros, básculas, pulsioxímetros y relojes inteligentes, que envían datos biométricos en tiempo real al equipo médico del Hospital Ramón y Cajal.
“"Nuestro corazón va a estar monitorizado las 24 horas del día. Imagínense la seguridad y la confianza que supone para muchos pacientes."
Ante la detección de riesgos elevados, el protocolo activa respuestas inmediatas que incluyen teleconsultas, ajustes en los tratamientos o derivaciones urgentes en coordinación con el Summa 112. La fase piloto ha contado con una inversión de dos millones de euros procedentes de los Fondos Europeos Next Generation.
Hasta la fecha, el programa ha atendido a 28.000 pacientes, registrando más de 11.000 alertas, de las cuales 400 fueron clasificadas como críticas. La capacidad del sistema está en proceso de expansión para alcanzar los 1.000 pacientes monitorizados simultáneamente.




