Decenas de establecimientos de la ciudad participaron en esta feria, diseñada para poner en valor las ventajas de comprar en el pequeño comercio y su contribución como motor económico. La propuesta buscó destacar el papel fundamental de los negocios de proximidad en la vida de los municipios.
El evento recreó un barrio tradicional a pequeña escala, incluyendo espacios temáticos como una juguetería, una tienda de hechizos, una boutique mágica, sombrerería, escuela de magia y tienda de varitas, además de una tienda de chuches y una academia de idiomas mágicos.
Se ofrecieron cerca de veinte actividades participativas para toda la familia. Además, se celebraron dos espectáculos de 30 minutos en el espacio denominado 'la caravana mágica'. Los comercios adheridos también premiaron a sus clientes con regalos al presentar tickets de compra.




