El delegado de Urbanismo, Medio Ambiente y Movilidad, Borja Carabante, junto a la concejala de Arganzuela, Lola Navarro, ha presentado un innovador proyecto de monitorización de la biodiversidad urbana. Esta iniciativa emplea sensores acústicos de última generación e inteligencia artificial para registrar con precisión la presencia y evolución de aves y murciélagos.
Para validar la tecnología, se han seleccionado dos parques con características distintas: el parque forestal de Valdebebas-Felipe VI, un espacio extenso y de alta biodiversidad, y Madrid Río, un parque urbano con uso recreativo intensivo. La presentación tuvo lugar en el Centro de Interpretación de Madrid Río, donde se explicaron los detalles del funcionamiento y los primeros resultados.
Esta iniciativa representa un avance significativo en la aplicación de herramientas tecnológicas para el seguimiento de la biodiversidad en Madrid. Proporcionará información objetiva, continua y en tiempo real sobre la fauna en espacios naturales representativos, facilitando la planificación de actuaciones municipales para la conservación del patrimonio natural y la mejora de la calidad ecológica de los hábitats urbanos.
Un total de quince sensores acústicos se han distribuido entre ambos parques: siete en Madrid Río y ocho en Valdebebas-Felipe VI, formando una red de monitorización que ofrece información permanente sobre la actividad de aves y murciélagos.
Carabante destacó cómo la innovación y la tecnología apoyan la protección del patrimonio natural, consolidando a Madrid como referente en soluciones sostenibles y resilientes para la conservación de la biodiversidad.
La principal innovación radica en los sensores, desarrollados y fabricados en España. Estos equipos procesan instantáneamente cantos y ultrasonidos mediante algoritmos de inteligencia artificial, identificando la especie sin grabar ni almacenar sonidos, garantizando así la privacidad. Registran también variables ambientales como fecha, hora, temperatura, humedad y presión atmosférica, permitiendo estudiar la relación entre la actividad de las especies y las condiciones ambientales.
Los primeros resultados son prometedores: en Madrid Río se han identificado 66 especies de aves (1.564 observaciones) y 13 de murciélagos (221 observaciones). Las aves más detectadas incluyen la urraca común y el jilguero europeo, mientras que entre los murciélagos destacan el murciélago ratonero ribereño y el murciélago de Nathusius.
En el parque forestal de Valdebebas-Felipe VI, se registraron 103 especies de aves (6.885 observaciones) y 23 de murciélagos (3.578 observaciones). Las especies de aves más frecuentes fueron la urraca común y el verdecillo, y entre los murciélagos, el nóctulo mediano y el murciélago de Nathusius.
Toda la información se integra en una plataforma tecnológica con un gemelo digital que visualiza en tiempo real las especies identificadas y su distribución. La plataforma incluye cuadros de mando con gráficos, indicadores y mapas de calor, además de un sistema de información geográfica (GIS) para consultas avanzadas.
La inteligencia artificial generativa también se utiliza para facilitar el análisis de datos y la elaboración de informes técnicos personalizados, agilizando la gestión ambiental municipal y apoyando la planificación de actuaciones de conservación.




