La oferta formativa, gestionada a través de la Concejalía de Inmigración, ha incluido especialidades como ofimática, monitor de comedor escolar, celador sanitario, servicios de limpieza, mantenimiento de edificios y operaciones de almacén. Los programas han contado con una carga lectiva de 120 horas, de las cuales 80 se han dedicado a prácticas profesionales en empresas colaboradoras.
Esta iniciativa, coordinada por la entidad AIDEJOVEN, tiene como objetivo principal facilitar el acceso a una formación de calidad que mejore las oportunidades laborales de los participantes. Según los datos municipales, la colaboración con el tejido empresarial ha permitido que varios alumnos fueran contratados tras finalizar su periodo de prácticas.
El acto de clausura contó con la presencia de representantes del consistorio y de la entidad formativa, quienes destacaron la importancia de la implicación de las empresas locales en el desarrollo de estas prácticas profesionales.




