La iniciativa, denominada Farmacia aliada de los mayores, aprovecha la relación de confianza y la frecuencia con la que los vecinos de mayor edad acuden a estos establecimientos. El objetivo es convertir a los profesionales farmacéuticos en una red de alerta temprana capaz de identificar señales de aislamiento social sin invadir su ámbito profesional.
El pasado 4 de junio de 2026, representantes del consistorio mantuvieron un encuentro con los responsables de las farmacias para coordinar la puesta en marcha del proyecto. Durante la reunión, se subrayó que los farmacéuticos no asumirán funciones de asistencia social, sino que actuarán como un puente para canalizar la información hacia los recursos municipales disponibles.
“"Las farmacias, por su cercanía, accesibilidad y contacto frecuente con personas mayores constituyen un recurso comunitario esencial, tenemos una herramienta fundamental para detectar situaciones de riesgo social que no podemos desaprovechar."
Para garantizar la eficacia del programa, el Ayuntamiento ofrecerá formación específica a los trabajadores de las farmacias adheridas. Estos establecimientos lucirán un distintivo oficial que los acredita como colaboradores en esta red de apoyo, una medida que ya ha sido señalada como referente dentro de la Comunidad de Madrid.




