La investigación, que se inició en julio de 2025, permitió identificar a un grupo de individuos que operaban en la Comunidad de Madrid y otras provincias, distribuyendo importantes volúmenes de cocaína. Las primeras pesquisas llevaron a la localización de una vivienda en San Sebastián de los Reyes, utilizada como punto de entrega de la droga a otros grupos de distribución.
A medida que avanzaba la operación, se logró establecer el rol de cada miembro de la organización, descubriéndose que un individuo residente en Madrid ejercía como líder de la red criminal. Esta estructura contaba con una sofisticada logística para el transporte de sustancias ilícitas, empleando vehículos equipados con dobles fondos para ocultar tanto la droga como el dinero obtenido de forma ilegal.
Asimismo, se identificó una propiedad en Arganda del Rey que funcionaba como almacén o “guardería” para grandes cantidades de estupefacientes. Este lugar disponía de robustas medidas de seguridad para proteger la mercancía.
“"La organización poseía una red de transporte de sustancias estupefacientes por toda la geografía española utilizando vehículos dotados con doble fondo para almacenar y ocultar tanto la droga como el dinero obtenido ilícitamente."
La operación culminó en dos fases con la realización de cuatro registros en Arganda del Rey, San Sebastián de los Reyes y Madrid capital. Durante estas intervenciones, se incautaron 179 kilogramos de cocaína, 45 kilogramos de hachís, 244.860 euros en efectivo, tres armas de fuego cortas con munición y una escopeta de caza.
Seis personas fueron detenidas por su presunta implicación en delitos contra la salud pública, tenencia ilícita de armas y pertenencia a grupo criminal. Tras su puesta a disposición judicial, se decretó el ingreso en prisión provisional para todos los implicados.




