La aprobación de un decreto extraordinario para regularizar a medio millón de migrantes ha disparado las peticiones en los centros de servicios sociales de Madrid. Desde la entrada en vigor de la medida el pasado miércoles, la capital ha registrado un aumento significativo, pasando de unas 1.500 citas diarias a 4.000 el día de la publicación en el BOE y 5.500 adicionales el jueves.
El responsable local de la gestión, delegado de Políticas Sociales, Familia e Igualdad en el Ayuntamiento, ha confirmado este lunes el “colapso” de los servicios municipales. Atribuye esta situación a la falta de consenso del Gobierno central con las comunidades autónomas en la planificación de la regularización. El Ministerio de Inclusión, Seguridad Social y Migraciones habilitó centros de la Seguridad Social y oficinas de Extranjería para ampliar la capacidad de atención.
“"Lo que yo no voy a hacer (...) es certificar aquello que no podamos acreditar."
El viernes de la semana pasada, el alcalde de Madrid manifestó que el Ayuntamiento no colaboraría con el Gobierno central más allá de sus competencias habituales, en respuesta a la exclusión de la planificación. Un día antes, el Ayuntamiento había comenzado a distribuir formularios no vinculantes para sondear las solicitudes. Este lunes se registró la primera petición oficial de regularización.
Uno de los requisitos clave para la regularización de perfiles más desfavorecidos es el nuevo certificado de vulnerabilidad. El responsable de Políticas Sociales ha denunciado que este documento no llegó a sus oficinas hasta el jueves de la semana pasada, con el decreto ya aprobado y numerosas solicitudes acumuladas. Este informe, que acredita situaciones de máxima vulnerabilidad, solo será emitido en Madrid si existe una intervención previa de los Servicios Sociales.
El Ayuntamiento ha criticado al Gobierno central, sugiriendo que la regularización responde a “intereses parlamentarios” y pidiendo la supresión del decreto.




