Tras un intenso proceso de negociación con la Dirección General de Mayores y Dependencia de la Comunidad de Madrid, el consistorio getafense ha conseguido ampliar significativamente el número de plazas para el Centro de Día Almendro. La infraestructura, preparada para albergar a 70 usuarios, inicialmente solo contaba con una oferta regional de 35 plazas.
La alcaldesa de Getafe, Sara Hernández, ha destacado la insistencia municipal para lograr este acuerdo, señalando que la Comunidad de Madrid no ha realizado inversión alguna en la construcción o equipamiento del edificio. A pesar de la cofinanciación, el Ayuntamiento asumirá el coste restante debido a convenios desactualizados de la Comunidad.
El objetivo a futuro es alcanzar la capacidad máxima de 70 plazas, con una apertura prevista para el primer trimestre de 2027. Actualmente, el centro está en fase de equipamiento, con una inversión de 200.000 euros del presupuesto municipal y fondos europeos destinados a suministros, salas multisensoriales, material de fisioterapia y tecnología avanzada de rehabilitación.
El funcionamiento del centro requerirá un presupuesto cercano a los 1.000.000 de euros, sumando la cofinanciación de ambas administraciones y el copago de los usuarios en el comedor. Contará con una plantilla de 30 profesionales, incluyendo psicólogos, fisioterapeutas, trabajadores sociales, personal de enfermería, animadores socioculturales y conductores para el servicio de transporte adaptado.
El Centro de Día Almendro implementará el modelo de Atención Integral Centrada en la Persona (ACP), reconociendo la dignidad y capacidad de decisión del usuario. Este modelo innovador se alinea con la nueva Ley estatal de Dependencia y Discapacidad.
La alcaldesa ha instado a la Comunidad de Madrid a actualizar su normativa para permitir que el comedor y otras actividades sean accesibles a los vecinos de los barrios circundantes, evitando que el espacio funcione como una entidad aislada.
Cada usuario dispondrá de un Plan Personal de Atención y apoyo al proyecto de vida (PAV), un instrumento dinámico que planificará los apoyos con participación activa de la persona y sus familiares, fomentando la vida independiente y el arraigo comunitario.




