Las obras en el túnel de Sol y los recientes cortes de servicio en la línea C-3 han colmado la paciencia de los viajeros que conectan el sur de la región con la capital. Asociaciones vecinales y colectivos de Pinto, Valdemoro y Getafe se han unido para denunciar lo que consideran un deterioro "insostenible" del servicio ferroviario de Cercanías. Critican la gestión de estas interrupciones, que aseguran afecta "desproporcionadamente" a sus localidades, y han solicitado formalmente la creación de una mesa de trabajo con Adif, Renfe, el Ministerio de Transportes y el Consorcio Regional de Transportes para abordar conjuntamente las "deficiencias" de la línea.
Entre las organizaciones firmantes se encuentran la Asociación Vecinal Colonia Marconi, la Asociación Vecinal La Tenería, ACUSVAL y Queremos Pinto Verde. Estas entidades reclaman soluciones urgentes ante las incidencias y retrasos diarios. Su principal demanda es obtener un calendario "real" de inversiones y actuaciones que evite la cronificación del problema, señalando dificultades en los trasbordos en estaciones como Atocha, Sol o Chamartín, así como "falta de señalización y de personal de apoyo".
No somos ciudadanos de segunda
Bajo esta premisa, exigen que no se suprima ningún tren sin habilitar "de forma inmediata" una alternativa de transporte por carretera. También solicitan refuerzos de personal en estaciones clave como Valdemoro, Pinto, Getafe Industrial y Atocha para asistir a los viajeros afectados. Las asociaciones no descartan movilizaciones si no se logran "compromisos firmes" y soluciones tangibles.
Además, señalan un retraso en la implantación del sistema ERTMS, tecnología que mejoraría la seguridad y frecuencia. Las limitaciones de la C-3 se han hecho más patentes recientemente, sumándose a los trabajos en el túnel Atocha-Sol y Nuevos Ministerios, que han provocado cierres de estaciones los fines de semana de mayo y junio. En abril, una avería en la señalización de Atocha ya causó retrasos y cambios de recorrido.
Los viajeros han denunciado aglomeraciones, trenes detenidos y esperas prolongadas en hora punta. También se han producido cortes nocturnos entre Villaverde Bajo y Aranjuez, que han afectado especialmente a municipios como Valdemoro, Pinto y Getafe Industrial, con menos opciones de transporte público. En estos casos, Renfe ha establecido servicios alternativos.
Los colectivos describen una situación de "indefensión" para quienes dependen de este trayecto. Las supresiones de trenes, a menudo sin previo aviso o incluso desapareciendo de los paneles minutos antes de su llegada, generan incertidumbre. Muchos viajeros se encuentran con trayectos interrumpidos inesperadamente en Atocha.
"La frecuencia en la C-3 se ha convertido en una variable meramente teórica", concluyen las asociaciones, que insisten en los problemas con el sistema de información a viajeros, con aplicaciones y paneles que ofrecen datos contradictorios. Consideran que el sur de Madrid sufre un "déficit estructural de inversiones" en la red Cercanías desde hace años, ahora evidenciado por las obras y cortes recurrentes.
Recuerdan que la C-3 mantiene frecuencias de hasta 20 minutos en hora punta y que cualquier interrupción en municipios como Valdemoro o Pinto impacta directamente en la jornada laboral y la conciliación de miles de personas. La reclamación conjunta busca mantener la presión institucional y advierte de nuevas movilizaciones si no hay una respuesta "concreta y verificable".




