La Sección Séptima de la Audiencia Provincial de Madrid ha impuesto la pena de prisión permanente revisable a un individuo por el asesinato de un joven, ocurrido en octubre de 2022 a la salida de una discoteca en Fuenlabrada. Este ataque ha sido vinculado a la actividad de una banda juvenil organizada.
El tribunal también ha declarado al condenado responsable de tres delitos de asesinato en grado de tentativa, así como de tenencia ilícita de armas y tenencia de arma prohibida. La sentencia, emitida tras el veredicto de culpabilidad de un Tribunal del Jurado, también condena a otro implicado como cómplice por los mismos hechos, imponiéndole penas de prisión por el asesinato, las tentativas y los delitos relacionados con las armas. Un tercer individuo ha sido condenado por pertenencia a organización criminal.
Por otro lado, la Audiencia ha absuelto a un cuarto implicado de los delitos de asesinato y tentativas, al no quedar acreditada su participación intencionada ni su asunción del resultado mortal y lesivo del ataque. La resolución judicial establece que los hechos fueron consecuencia de la actividad delictiva de una banda juvenil de origen latino con presencia en la Comunidad de Madrid.
“"La actuación de los acusados respondió a una acción coordinada y previamente planificada, con distribución de funciones y utilización de armas y vehículos destinados a facilitar tanto la ejecución del ataque como la huida posterior."
Los hechos probados sitúan el incidente en la madrugada del 3 de octubre de 2022, al finalizar un concierto en la discoteca Cañabrava de Fuenlabrada. El jurado consideró probado que el principal condenado, junto con un menor ya sentenciado y otro individuo no identificado, planificó la agresión y coordinó la logística. Los participantes se desplazaron en una furgoneta con matrículas falsas hasta el lugar.
Una vez que el dispositivo policial se retiró y los asistentes al concierto se dispersaron, dos de los atacantes descendieron del vehículo armados con un revólver y un machete. El primer ataque se dirigió contra la víctima, quien recibió un disparo en la cabeza y varios machetazos en la cara, falleciendo casi al instante. El tribunal enfatiza que la víctima no tuvo oportunidad de defenderse.
Durante la huida, los agresores continuaron atacando a otras personas en las inmediaciones, resultando tres de ellas heridas de gravedad, requiriendo tratamiento quirúrgico y sufriendo secuelas físicas. La sentencia subraya que los ataques fueron “totalmente sorpresivos e inesperados”, lo que llevó al jurado a considerar la alevosía en la actuación de los autores materiales. Además, se destaca que el asesinato y las tentativas se cometieron en el seno de una organización criminal, lo que permite aplicar la agravación prevista en el Código Penal.




