Durante el Debate sobre el Estado de la Ciudad, el gobierno local ha confirmado que no aplicará el impuesto de residuos, convirtiéndose en el segundo municipio de la región en adoptar esta postura. La medida responde a la situación económica de los ciudadanos y a la disconformidad con la gestión de los fondos del consorcio urbanístico de Parla Este.
En materia de movilidad, el consistorio ha decidido que las restricciones de acceso en las Zonas de Bajas Emisiones (ZBE) solo se activarán si los niveles de contaminación superan los límites establecidos. El objetivo es mantener el centro de la ciudad libre de restricciones mientras la calidad del aire se mantenga en niveles adecuados.
A pesar de esta flexibilización, el gobierno local implementará medidas de regulación de aparcamiento en el centro mediante parquímetros. Esta zona azul contará con exenciones para los vehículos que tengan su impuesto de circulación domiciliado en Parla, buscando disuadir el uso del centro como aparcamiento disuasorio para usuarios del Cercanías.




